miércoles, 28 de octubre de 2015

El....



Otra noche mas en vela….

Cada vez ve más cercana esa solución que le espanta tanto. En noches como esta, entiende que a veces el mejor resultado de una suma es una resta.

E  intenta comprender la reacción de una persona cuando siente derrumbarse todo a su alrededor, esa sensación de angustia que lo ahoga cuando ve que se esconde el sol y que lo inunda la tristeza. 

Pero es incapaz de comprenderlo.

Que mira esos colores rojizos del atardecer y en vez de sentir la belleza, encuentra el pánico de pensar en esa noche que lo separa del mañana. Y otra vez comienza el ciclo, un ciclo deforme con unas variables inéditas que, ya antes de aparecer, sabe que le llevaran siempre al mismo resultado.

Y sé que mira, que busca, que añora esa solución que no encuentra, que se engaña a si mismo pensando en que es algo pasajero que se cura con paciencia. Una paciencia que ya no encuentra, que está agotada antes de surgir, que se marchita antes de conseguir unas manos que la sujeten.

Dentro de poco amanecerá. Y con esa luz vera otra vez esos árboles marchitos, sentirá el olor de otoño y quizás pensara que todo esto ha sido un mal sueño, lo único que no podrá olvidar es que otra vez llegara la noche y con ella…. 





lunes, 26 de octubre de 2015

Mis pies las pisaban.




Las prisas no me dejaban ver el rio que dejaba a mi paso. 

Con pasos firmes y rápidos me alejaba de aquel lugar maldito. Era consciente que nunca debía haber tenido esa idea absurda de venir. 

¿Cuántos años tienes? Me preguntaba, parece que no aprenderás nunca – me reprochaba a mí mismo, pero sabía que volvería una y otra vez. El desdén que sufría ahora remitiría con el paso del tiempo, de la vida. 

Miraba alrededor y veía montones de caras, todas ellas reflejaban tristeza. De vez en cuando unos sollozos herían aun más mi corazón. Comenzaba a ser insoportable, ¿quién habría tenido la idea de hacerlo en este lugar? Aun sin conocerlo lo comenzaba a odiar. 

Finalmente me calme. Cerré los ojos e intente relajarme. Respira hondo y piensa en algo bonito, suspire, toda la belleza, esa belleza indómita  condensada en millones de personas, que siempre terminaba en sitios así.


Nuevamente abrí los ojos, todas aquellas hojas ocres por el suelo, aquellas obras de arte…


 Nunca vi un  cementerio más hermoso, nunca.




 

domingo, 25 de octubre de 2015

Yo te propongo....



Eres la sombra.

La sombra de un querer que no pudo ser.

Aquella tarde me dio por pensar en mi vida. Recuerdo aquellos momentos que me impulsaron a sentir, recuerdo aquellos amargos desengaños, aquellas historias truncadas con un maravilloso inicio y un final que no quiero recordar.

Recuerdo aquellas luces y aquellas sombras, aquellas noches sin luna, aquellos días sin sol, aquel aire inexistente, superfluo.

Y recuerdo la historia de un corazón que vagaba en un mundo vacío de desconcierto, y lo relaciono con la sombra, con un despertar sin ti, con una niebla que inunda mi mente y mi corazón.

Recuerdo esa llama que se apagaba una y otra vez, que no era capaz de encontrar ese amanecer, esa felicidad que ansiaba, ese tormento vestido de azul….

Y ahora, toda una vida después, encuentro esa alma inquieta, que fuera de lugar se pregunta dónde están esos sentimientos, ese corazón atormentado, esa mirada que se pierde en la vida, en el infinito.

Susurros, caricias, esos signos de un amor, de un cariño perdido en un mar de vida, de esta vida que nos obliga a parecer, a no ser nosotros mismos.


Como dice Roberto Carlos en una de sus canciones: Yo te propongo….





martes, 20 de octubre de 2015

Solamente un suspiro




Ya no era una niña y casi ni recordaba desde cuando no era feliz, añoraba unos brazos que la apretaran al despertar, unos labios que la despidieran antes de dormir, una sonrisa que la hiciera feliz. 

Su madurez no le había hecho perder su belleza, al contrario la había serenado. Tras años de duro trabajo había comprendido que solo dependía de ella y había tejido una coraza alrededor de su corazón. 

Esos preciosos ojos habían visto pasar los minutos, las horas, los días sin perder un ápice de dulzura, una dulzura que contagiaba, que irradiaba a todas las personas que se acercaban a ella.  
 
Un día dijo basta. Quiero ser feliz hoy y todos los días de mi vida. 

Bendita decisión. 

Y se sumergió de nuevo en el amor, en un amor que la ansiaba tanto como ella, en un amor que se alimentaba de sus sonrisas, de sus besos, de sus caricias, de sus miradas.


Y se dejó consumir de felicidad.
  

Solamente un suspiro 


Es lo que me aparta de tus besos, 
Es lo que me aparta de ti.





 

lunes, 19 de octubre de 2015

La mano



Todas las miradas confluían en ella. Nada más entrar en el salón lo noto. Aquel día no se había visto especialmente bella y el vestido que llevaba era muy normal. 

Pero según avanzaba se notaba más y más incómoda, pensó incluso en que había sido un grave error asistir a aquella reunión.  

Todo había comenzado unos días antes, Luisa estaba tranquilamente en casa cuando el teléfono sonó. 

-Buenos días- escucho 
-Hola- respondio

A partir de aquí una larga conversación que quedo en una despedida un poco traumática para ella, Era casi imposible hacer callar a la operadora y tuvo que colgar. A ella, metódica, suave, educada, le había costado mucho tomar esa decisión, incluso sabía que durante un rato se sentiría mal, pero no pudo evitarlo.  

Allí se quedó, parada delante del teléfono, molesta y sin saber qué hacer. Un minuto más tarde salió a la calle, y allí junto a su patio lo encontró. Era un magnifico animal, incluso guapo pensó, y casi no sintió nada, de un bocado sus dedos desaparecieron. 

Maldita llamada pensó, mientras la llevaban al hospital.


Maldita



 

sábado, 17 de octubre de 2015

Solo eso…



Solo eso eras tu

Un susurro
Una idea
Un beso

Ya eran mas de las doce, me asome a la ventana, estaba nublado y quería asomar el sol, ¿donde estabas hoy?  Me he acostumbrado tanto a ti que te añoro.

A veces sonrío sin pensar, imagino miles de cosas de las que no soy consciente, solo eso, aspiro a tenerte conmigo.

Pero eres como el humo, cuanto mas intento retenerte mas te evades de mi…. Y sueño con acariciarte, con besarte, con que estés aquí.

Pero la vida es así, lo eterno dura un instante, y los sueños... Sueño imágenes baldías, hechos que jamás ocurrirán, sentidos y palabras que no existen.


Y me siento solo, solo conmigo mismo, abrazado a un nada que un día se evaporara, que dejara de existir.


Maldita niebla



viernes, 16 de octubre de 2015

La importancia de llamarse Ernesto



Y era así desde que nació. 

A Ernesto no le gustaba hablar, ya en el colegio se distinguía por estar siempre callado. Sus maestras intentaban sin éxito todos los principios de curso buscar su vena parlanchina, incluso a veces se mostraban preocupadas por esta actitud, pero siempre desistían. 

Cuando llego a la adolescencia tomo fama por sus silencios y sus eternas miradas, algunas personas de su alrededor no conocían ni su voz. Aquel muchacho casi mudo llego a la universidad. Allí, rodeado de saber fue abriendo poco a poco sus ojos.

Termino sus estudios y decidió hacer lo que mejor sabía hacer: estudio unas oposiciones, y las aprobó. Marcho a un pueblecito de Orense a ayudar a impartir cultura. 

Su mirada intensa, tez blanca y desgarbada figura le granjearon al poco el apodo de Quijote, a él no le disgustaba, incluso creía que podía concordar con los orígenes de sus antepasados. Una ardua tarea se le encomendaba, dejar el listón del caballero español muy alto. Se puso a ello.

Pero entonces el destino quiso que no terminara su misión. 

Una tarde volviendo a casa desde el trabajo un vehículo lo arroyo. Dio igual el estado del firme, el conductor o la luz existente, Ernesto yacía allí en el suelo mojándose con una fina lluvia.

Aquel enjuto caballero español, aquel callado inmisericorde, aquel pozo de sabiduría encontró su final franqueado por un avellano y un banco, su epitafio podía decir así: 

 
Aquí yace Ernesto, nunca tuvo una mala palabra…. para nadie.