jueves, 30 de abril de 2015

Soledad

Es no tener un nombre que decir,
Es no mirar a ninguna parte,
Es suspirar a cada instante,
Es soñar con amar….

E intento pensar en algo a cada momento,
En algo que me recuerde otro instante,
Es intentar soñar, soñar con un suspiro,
Es echarte a faltar….

Y al son de una canción,
Recordar aquellos días,
Aquellas frases,
Aquella desazón….

Que me hacía vivir, me hacía sentir, soñar….

Que daba vida a este cansado corazón….





sábado, 25 de abril de 2015

La rutina del espejo


Siempre que me miro en ti busco algo más. Aun tapada por la imagen que reflejas se que detrás existe una puerta que me transporta hacia el infinito mundo de los sueños.

Tu aún no sabes que mi imagen transita por ti, que los reflejos que se adivinan detrás de mi espalda surgen de la luz y que avanzan a la par de nuestras vidas.


Y tengo miedo cada vez que levanto mi vista ante ti, no se si seguiré estando ahí….





viernes, 24 de abril de 2015

Previamente me acerque….



Recordaba aquel paraje como si hubiera estado antes.

Es imposible me decía, nunca he estado anteriormente aquí.

Pero tenía la seguridad que mis pies lo habían recorrido, cada árbol, cada piedra, cada esquina me resultaban conocidas. Es tal como lo recordaba, me repetía una y otra vez.

Al fin lo entendí, asumí que uno de mis sueños se había desarrollado allí.

¿Como lo había hallado? eso es otra historia….



lunes, 20 de abril de 2015

Tiempos de azúcar



Tres palabras a la vez sugerentes, hermosas y a la vez incoherentes. Son el titulo de una magnífica película que, como su titulo, me encanta.

Pero no quiero hablaros hoy de cine, eso será otro día. Hoy quiero hablaros de palabras.

Hace unos días estaba en el coche con mi hija y hablando le dije que tenía que meditar sobre un asunto, ella me echo una pequeña bronca, meditar, papa, es dejar la mente en blanco como hago yo al practicar yoga, me dijo, habla bien y di pensar que es más exacto.

Al principio me supo hasta mal pero cuando recapacite me di cuenta que tenía razón. Que importante es colocar la palabra adecuada en su sitio y cuantos malentendidos se pueden ocasionar por no hacerlo así.

Hoy me quedo con la lección que me dio mi hija y con su preciosa mirada….



sábado, 18 de abril de 2015

Perfume de mujer


Esta noche he tenido un sueño. Habitualmente no recuerdo mis sueños y por eso esta mañana ha sido muy especial. 

He soñado que la música se ceñía a mi cuerpo, que poco a poco, aunque intentaba resistirme, se apoderaba de mí mente y me impulsaba hacia el centro de la nada. Miraba alrededor y no había nadie pero un intenso perfume de mujer me invadía.

Con desesperación intentaba encontrar el origen de aquel maravilloso aroma pero no lo conseguía, no existía nadie más que yo y aquella música que cada vez más intensamente me poseía.  

Después desperté e instintivamente acerque mis manos a mi cara, aun sentí que quedaba un resto de aquel perfume en ellas….






viernes, 17 de abril de 2015

La generación del cachivache




Fui al  cine  hace  bastantes  años con mi hija a ver “la sirenita”, y lo  recordare siempre por una palabra que para mí ha dado nombre a toda una generación: cachivache.


Recuerdo que desde que abandonamos la sala esta palabra volvió a surgir en repetidas ocasiones. Marco de tal manera a mi hija que hoy, muchos años después, aun surge en algunas ocasiones de su boca.


Las personas tendemos a recordar los momentos felices y a olvidar los contrarios, ¿podríamos imaginar una vida con todos esos malos recuerdos asaltándonos continuamente?

Eso no quiere decir que estos malos momentos no nos marquen, todos sacamos experiencias de unos y otros, pero conozco a varias personas que los han transformado en desconfianza y la aplican posteriormente a su vida. 


Yo mientras tanto seguiré confiando en las personas, se que con más de una me equivocare, pero también sé que la inmensa mayoría  somos buenas, os lo aseguro.


Aun recuerdo los enormes ojos de ella mirándome feliz al salir del cine aquel día….





jueves, 16 de abril de 2015

Ayer una noticia me aterro



Dos adolescentes, casi niñas aun, habían saltado de la mano desde un edificio. Me quede aterrado, primero pensé en ellas, luego en mis hijos y finalmente en sus padres.

La tristeza me invadió.

Unos minutos más tarde comencé a pensar en el maravilloso acto de amor que sospechaba les podía haber inducido a dar este paso, pero enseguida me di cuenta que estaba simplificando e intentando razonar una cuestión de la que ni sabía las razones, ni llegaría nunca a conocer las circunstancias.

Muchas veces pienso en lo injusta que es la vida con todos nosotros, no conozco a nadie que esté satisfecho con ella. Los hay que piensan que son felices hasta que se dan cuenta de todas sus carencias y los infelices que un día se dan cuenta que no hay razones para ser así.

En medio nosotros que intentamos sobrellevar nuestros problemas y nuestras circunstancias día a día y nos conformamos con ser felices en algún momento de esta vida.

Ojala pronto llegue este momento….