martes, 2 de agosto de 2016

Solo quiero la luna...



Decía la canción “Solo quiero la luna”



Atento al tráfico pensé solo un momento en los deseos.

Y poco a poco desconecte. Deseos tenemos todos. Por muy satisfecho que estés en tu vida siempre hay una cadena de deseos que nos ilusionan. El otro día me decía un amigo que lo tenía todo. Satisfecho me sonrío.

Después del primer sorbo del gin tonic le pregunte ¿todo?

Sí, me respondió, bueno, lo que está a mi alcance.

Turbado por mi sonrisa me pregunto ¿y tu? Espero que nunca tenga todos mis deseos satisfechos, le respondí.

Su cara cambio, si pero no quiero más, estoy satisfecho ¿Que mas puedo pedir? Acabo de cambiar de coche y mi negocio va sobre ruedas… me dijo cabizbajo.

Solo bastaron unos segundos para que se desmoronara, sabes, me siento muy solo, me dijo.

Su cara era un poema, coche nuevo, dinero, poder y lo más importante…

Pero te tengo a ti, eres mi amigo, me susurro.

Pensé en lo superflua que era nuestra amistad, hacia tiempo que nos conocíamos pero nuestras vidas habían transcurrido a la vez juntas y separadas, juntas en unas veladas insulsas, cargadas de intenciones y a veces de alcohol.

Siempre me había llamado la atención su facilidad para abstraerse de los problemas delante de una copa, pero nunca me preocupo. Su porte, su imagen de triunfo se desmoronaba en cuanto le preguntabas por su vida.



Hoy me he dado cuenta que es maravilloso querer la luna, que vale más una sonrisa, un beso o un abrazo que mil posesiones porque al final lo que valemos somos las personas.




Solo eso



2 comentarios:

  1. Gracias, Rafael, por tu relato y por su mensaje. Como bien dices, al final la posesión de las cosas materiales o del éxito nos dejan vacíos. Es más reconfortarte mirar al cielo y desear la luna. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Ana, mi luna no está en esta tierra. Un besazo

      Eliminar