miércoles, 21 de diciembre de 2016

Premio Liebster Awards

Premio Liebster Awards







He tenido el enorme honor de ser nominado para el Premio Liebster Awards por la excelente escritora Ana Madrigal. Soy un seguidor de Ana desde hace mucho tiempo y me tiene cautivado por sus maravillosos relatos.

Gracias Ana por acordarte de mi.

Las reglas oficiales del “Liebster Blog Awards” son las siguientes:



  • Agradecer la nominación
  • Poner el logotipo del premio en un lugar visible del blog.
  • Nominar a 5, 10 o 20 blogs. Tan pronto como se nominan, ya se convierten en ganadores o ganadoras.
  • Seguir el blog que te otorgó la nominación.
  • Contestar 11 preguntas o contar 11 cosas sobre ti. Yo elijo la primera opción.
  • Comunicar a los nominados en sus respectivos blog o en las redes sociales.






Las preguntas a las que tengo que contestar son las siguientes:

1 ¿Cómo te decidiste a iniciarte en el mundo blogger?

Toda mi vida me ha gustado escribir. Una noche me pregunte si seria capaz de mostrar mis relatos a otras personas. Así comenzó todo.
2 ¿Haces tu blog por diversión?

Lo cierto es que no. Lo que comenzó como un reto es ahora mi joya mas preciada. Escribo, reescribo hasta que me entusiasma mi relato. Es entonces cuando ve la luz.
3 ¿Cuántos días a la semana escribes?

Escribo por impulsos. Las ideas brotan en mi mente y les doy forma. Unas llegan a la fase final, otras se quedan por el camino.

4 ¿Sobre qué disfrutas más escribiendo?

No tengo temas estrella. Cualquiera tiene un hueco si consigue contagiarme la emoción necesaria.
5 ¿A veces te dan ganas de corregir lo que has puesto, cuando ha pasado algún tiempo y lo vuelves a leer?

Si, pero cada uno de mis relatos es único, por eso no los toco.

6 ¿Llevas un orden para escribir, corregir y comentar?

No, para mi la escritura es una pasión y como tal no tiene orden.

7 ¿Eres escritor o escritora?

Soy un aprendiz de todo. No me considero escritor en el sentido normal, soy, o mejor dicho quiero serlo, un intento de narrador.

8 ¿Qué sientes cuando te leen y te dejan un comentario?

Me encantan los comentarios. Cada uno son a la vez una fuerza que me anima a continuar y a la vez una oportunidad de aprender.
9 ¿Tienes alguna de tus entradas en tu blog a la cual le tienes un cariño especial?

En absoluto.
10 ¿Te disgusta que te pongan un comentario negativo?

En absoluto. Ya he dicho antes que son un apoyo para mi.

11 ¿Te esperabas el premio?

No y me siento muy honrado al recibirlo de mi admirada Ana.



Mis nominados son:
  1. Rafael Ricote: Rafael Ricote
  2. Yolanda Mompel: El blog de María Mod
  3. Mary Cugat: Mary Cugat
  4. Gerardo Vazquez: Varado en la llanura
  5. José R. Capel PURPLE Relatos en Re Menor




¡Enhorabuena a todos!

viernes, 11 de noviembre de 2016

Olvídame tu




No recordaba desde cuando la quería, sabía que era desde mucho antes de conocerla. 
 
Aquel domingo decidió subir a caminar por la montaña. Lo cierto es que utilizaba aquellos paseos para reflexionar en silencio, pero aquel día intuía que era especial, muy especial.

Cogió las botas y se subió al coche. Había quedado con Ángel a tomar un café. No lo había visto desde hacía mucho tiempo y lo cierto es que le apetecía verlo.

Al entrar en aquel café casi se sentía nervioso, jaja sonrió que tonto estoy. 

Cruzo la puerta y allí estaba, parecía que no habían pasado los años por él.

Después de abrazarse empezaron las anécdotas y los recuerdos, tantos años estudiando juntos habían dado para muchas. Se sentía genial, tanto que hasta por un momento pensó en quedarse con él toda la mañana.
 
El café dio paso al almuerzo y de allí a otro café. Casi no apreciaba la hora.

Pasadas las doce se despidieron con otro fuerte abrazo. No dejaremos pasar tanto tiempo la próxima vez se dijeron al despedirse.

Bajo del coche y miró a su alrededor, se colocó las botas y echó a andar. Pronto llegó a aquel mirador sobre el lago. Se sentó en el banco y transcurrieron unos largos minutos.

Cuando noto que le brotaban las lágrimas se puso en pie. Miro hacia el suelo, después al lago y casi en silencio murmuró:




"Responde a mi nombre

Si te lo susurran
Arranca de todo mi piel
Que es tan tuya
Que arda mi cuerpo si
No estás conmigo amor


Olvídame tú 
Que yo no puedo
No voy a entender el amor
Sin ti


Olvídame tú 
Que yo no puedo
Dejar de quererte
Por mucho que lo intente
No puedo amor
Olvídame tú"



Miguel Bose




jueves, 22 de septiembre de 2016

Àngel


Desde que empezó a hablar a Julia le costaba hacerlo con normalidad. Sus padres la llevaban a una guardería donde la encargada del comedor día tras día presionaba a los niños para que comieran rápido. Así ella salía al patio y podía saborear a escondidas aquel tabaco-

Poco a poco sus padres se convencieron que julia tartamudeaba y decidieron llevarla a un especialista. Después de muchas tardes a su lado vieron claro que no evolucionaba.

Estaban muy preocupados.

Un día llamó a su padre un amigo, Ángel tenía por nombre, estaba unos días en la ciudad y quería verlo. Quedaron una tarde al terminar las clases. Julia llamo la atención de Angel, este vio en sus ojos una ternura que nunca había sentido.

Su padre le narro los problemas de Julia, el la miraba y sentía que le buscaba. Unas horas después decidió quedarse a vivir en aquella ciudad.

Ángel adoraba la música, con los pocos ahorros que tenia compró un piano. Desde el primer momento decidió implicar a Julia. Recuerdo el día que lo llevaron a casa, el entusiasmado llamo a Julia.

Ven, tengo una sorpresa para ti, Aquel ángel contemplo el enorme artefacto y se encogió de hombros. El se sentó y entono aquella melodía. Nunca le salió mejor.

Poco a poco Julia aprendió a amar aquel instrumento y casi sin darse cuenta su habla empezó a ser normal.

Aquel año, segundo del instituto supo que Ángel era algo especial para ella, al terminar la tarde se lo confió y el sonrió.

Nunca mas lo volvió a ver.

Unos años más tarde le pregunto a su padre, ¿Ángel? No se a quien te refieres.


Ella sabía que no lo olvidaría nunca, mi ángel….



jueves, 8 de septiembre de 2016

Solo era mantequilla



Nunca me han gustado los espejos.

Además de esa fama de mala suerte que tienen, aún no he visto ninguno en el que me guste verme. Lo sé, me vas a decir que lo que no me gusta es mi imagen pero no tienes razón ¿Dónde has visto unos ojazos como los míos?

Sorpréndeme.


Ella tenía tres espejos en casa. Uno en el baño, el otro en el salón y un tercero en el pasillo.

Esta situación no era fruto del azar sino de una estrategia muy bien definida, cada uno de ellos tenía una razón de estar allí. Por ejemplo el situado en el pasillo era para verse cuando entraba o salía de casa.

Siempre había dudado de si olvidaba el alma en casa cuando salía, por eso siempre analizaba su imagen cada vez.

El del baño era imprescindible para saber que estaba allí de nuevo, siempre que se acostaba o se levantaba se miraba en él. Un día se sorprendió por su imagen mañanera pero poco más tarde lo comprendió.

El del salón es por si la llamaban por teléfono, siempre que sonaba, sorprendida se miraba en él e intentaba contestar.

Lo único que no recordaba es quien los puso allí. A veces le asaltaba la duda pero enseguida lo olvidaba. Lo más importante para ella en ese momento era saber quién era en realidad.

Aquella mañana entro en su cocina, no comprendía porque a todo el mundo le sabia malo que entrara allí, abrió la nevera, cogió aquel paquete y lo abrió.


Solo era mantequilla.


Maldito alzhéimer


lunes, 5 de septiembre de 2016

El cartel




Aquella mañana apareció un cartel en el tablón de anuncios de la urbanización. Este consistía en una hoja tamaño A3 con dos números y un signo enorme en su interior.

Decía: 6 – 2

Si hubiéramos puesto una cámara nos hubiera llamado poderosamente la atención la expectación que aquellos tres signos generaban en todos los que pasaban. Cada uno le daba un significado distinto según su estado de ánimo y sus gustos en la vida.

Manolo, el vecino del patio 7 lo miro y después de sonreír comenzó a pensar en los partidos jugados el fin de semana anterior. Azalea, la del Ático del patio 3 se froto la barbilla y huyo asustada después de unos minutos con paso firme hacia la calle.

Incluso Fermín, el portero, creyó intuir un mensaje relacionado con sus turnos de trabajo mientras observaba con interés y cierta desconfianza las reacciones de algunos vecinos, sobre todos los que consideraba que no lo tragaban.

Aquella jornada muchas personas se pararon delante de aquel cartel que al principio les parecía absurdo y después les intrigaba, a más de uno o una les impediría conciliar el sueño esta noche.



Fuimos a salir por la tarde, después de nuestro trabajo en la oficina nos apetecía andar, te cogí de la mano y te acerque al tablón. Al momento sonreíste y me diste una leve y cariñosa patada, jaja reías a carcajadas.

Tonto, me dijiste.

¿Qué les importa a los vecinos lo que hicimos anoche?